La "fiesta del doble Siete"
La Fiesta de Qixi de China, también conocida como Fiesta del Doble Siete,
que siempre se celebra en el séptimo día del séptimo mes del calendario
lunar chino y en el mes de agosto del gregoriano, es la celebración
tradicional más romántica del país, al punto de ser considerada el San
Valentín chino.
Cuenta la leyenda china que la noche de la Fiesta de Qixi, cuando las
estrellas se apoderan del cielo, se puede ver la Vía Láctea que se
extiende de Norte a Sur. En cada uno de los extremos hay una estrella
brillante que se miran desde la lejanía. Se trata de las estrellas
Altair y Vega que personifican a un pastor y a una tejedora, los
protagonistas de una preciosa historia de amor que se ha transmitido de
generación en generación.
Hace mucho tiempo vivió un hombre muy honesto y noble llamado Niu
Lang, cuyo nombre traducido literalmente significa pastor de ganado
vacuno. Sus padres murieron cuando era niño y tuvo que ganarse la vida
criando animales y cultivando la tierra.
Un buen día, un hada del cielo, Zhi Nv o Tejedora se enamoró de él y
vino en secreto a la tierra para casarse con él. La pareja llevó una
vida feliz y tuvo dos hijos -una niña y un niño. Desafortundamente, el
Dios del Cielo descubrió lo sucedido y ordenó a la Reina Madre traer de
vuelta al hada.
Con la ayuda del ganado celestial, el pastor voló al cielo con sus
hijos. Cuando estaba a punto de reunirse con su amada, la Reina Madre
hizo un río con sus horquillas de oro para separar para siempre a la
pareja. Sin embargo, el amor puro y eterno impresionó a las urracas que
construyeron un puente para que pudieran cruzar el río y que se
convirtió en la Vía Láctea.
Desde entonces, la Reina Madre les permitió reunirse cada año el
séptimo día del séptimo mes del calendario lunar chino. Por esta razón,
el día de su encuentro también se conoce como el Día del Doble Siete,
cuyo tema principal es el amor.
Desde tiempos antiguos, la fiesta se ha nutrido de muchas costumbres,
de ellas, la más antigua y más divulgada es la "Súplica de
Habilidades". Durante la noche de este día, las mujeres, tanto jóvenes
como adultas por igual, colocan sobre la mesa frutas de temporada
previamente preparadas y le piden a la Princesa Tejedora, mirando a la
Luna, que les otorgue habilidades y les permita encontrar la pareja
perfecta.
En los últimos años, los jóvenes han hecho de la Fiesta de Qixi su
segundo Día de San Valentín. Hoy en día, la tradición perdura en los
campos de China mientras que prácticamente ha desaparecido en las
ciudades del país. Sin embargo, nadie ha podido arrancar la leyenda del
corazón del pueblo.
A continuación, dejamos el poema titulado "Hada en el puente de las urracas". Es el más
famoso de todos los que hacen alusión a la Fiesta de Qixi. Su autor, el
poeta Qin Guan de la dinastía Song, fusiona perfectamente la expresión
del sentimiento con la descripción del paisaje y el debate, despertando
la imaginación del lector. A diferencia de las obras que generalmente
evocan los obstáculos que impiden la reunión, este poema afirma que no
es un premisa del amor eterno que los novios estén siempre juntos.
" Hada en el puente de las urracas
La nube siempre está cambiando,
El meteorito desaparece con tristeza,
Aunque profunda y ancha es la galaxia,
La tejedora y el pastor se encuentran en el puente de las urracas.
Acompañados por el viento y el rocío del otoño,
Nada se puede comparar al amor.
El amor es tan puro y transparente como el agua,
la boda es un sueño efímero,
Los amantes no quieren ver el camino a casa.
Si el amor es pureza y permanencia,
¿qué importa poder encontrarse noche y día?"
Qin Guan
Fuente:
http://espanol.cntv.cn/program/Noticiario/20130217/104014.shtml